5 claves para una buena alimentación

Hoy día, las prisas, el estrés, los nervios hacen que nuestra salud se resienta. Estamos en una sociedad donde prima el “aquí y ahora”, algo que al cuerpo no le sienta nada bien.

Problemas de estómago, dolores de cabeza, malestar general, mal humor, ¿te suena? Son algunos de los síntomas que se producen habitualmente en hombres, mujeres y niños.

Muchos piensan que con unos días de vacaciones, de relax, es más que suficiente para recuperarse, pero lo cierto es que no es así. La alimentación también influye y, a menudo, mucho más de lo que crees.

Por eso, en Medievo Granada queremos darte unas claves para una buena alimentación.

Deja la comida rápida a un lado y empieza a cuidarte. Tu yo del futuro te lo agradecerá.

1. Recupera el hambre “real”

Sí, no nos hemos vuelto locos. El hambre real no es aquella que aparece de repente, a media tarde, a media mañana, y que nos dan ganas de picar algo. Eso es un hambre “hedónica”, relacionada habitualmente por una hipoglucemia (el cuerpo te pide comida que sabes que no es la habitual y se calma cuando se la das).

¿Y qué se hace? Pues no caer en esa tentación y tratar de pasar de ella. En cambio, a la hora de comer, sí que debes dedicarle su tiempo, no querer comer en 10 minutos.

2. Come hasta saciarte

Cuando llegue la hora de comer (desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena), come hasta saciarte. No tengas miedo a llegar con hambre en esos momentos, es lo normal porque tu cuerpo necesita alimentos para reponer los que haya gastado.

Eso sí, recuerda el dicho: Desayuna como un rey, almuerza como un noble y cena como un mendigo. Tienes que ir de más a menos porque por las noches no vas a gastar las calorías que ingieras y se pueden convertir en grasas y en kilos.

3. No hay productos prohibidos

Salvo que seas alérgico o no debas tomarlos por tu salud, los alimentos no deberían estar prohibidos porque lo que consigues con ello es que te apetezcan más.

Ahora bien, tampoco puedes tomarlos a todas horas, ni una gran cantidad. Pero un capricho pequeño de vez en cuando sí que te lo podrías permitir. De vez en cuando.

4. Haz algo de ejercicio

El cuerpo necesita moverse, no ya solo para quemar calorías, sino porque debe ejercitarse para mantenerse fuerte y poder sostener tu cuerpo. Cuando eso no se lo das, tu cuerpo se resiente (razón por la que cada vez sea más habitual ver a jóvenes de 20-30 años con problemas serios de espalda, rodillas, etc.).

5. Bebe té

El último consejo: beber té. Un té después de las comidas fuertes, o a media mañana y a la tarde te ayuda a mantener un sistema digestivo limpio y a eliminar las toxinas de tu cuerpo mediante la orina.

Si no bebes mucha agua, el té puede ayudarte a hacerlo y, de esa manera, nutrir tu cuerpo. Recuerda que es importante el agua. De hecho, según lo que peses, así debes beber de agua. Por ejemplo, si pesas 80 kilos, deberías beber, al menos, 11 vasos de agua (casi 3 litros de agua).

Ahora te toca a ti poner en marcha estos consejos. No dudes en seguirnos para conocer más sobre tu salud.