¿Cómo hacer horchata de chufa casera?


La horchata de chufa es una bebida sana y refrescante que podemos hacer en casa de forma fácil y con un resultado delicioso. Se trata de un licuado de chufas, similar a una leche vegetal y resulta perfecto para desayunos, postres o meriendas. 


La chufa es un pequeño tubérculo comestible que destaca por tener un sabor suavemente dulce y ser muy rica en nutrientes, lo que la hace un alimento perfecto para toda la familia, incluidos los más pequeños.


Elaborar tu propia horchata casera cuenta con muy buenas ventajas. La versión hecha en casa tiene un sabor más intenso y sabroso que la que puedes encontrar en el supermercado. Es una bebida 100% natural, sin aditivos y la puedes endulzar como tú prefieras. También es posible añadirle un poco de canela o piel de limón para darle un toque de sabor diferente. Incluso puedes sustituir parte del agua por hielo picado antes de servir y disfrutar de una deliciosa y refrescante granizada de horchata.


Aunque preparar horchata de chufa en casa es bastante sencillo, vas a necesitar disponer de una batidora o un procesador de alimentos potente para que los pequeños tubérculos queden completamente triturados. Igualmente, se necesita un lienzo, paño o colador muy fino para poder extraer todo el jugo a chufa durante la elaboración. Por último, no olvides que aunque se tarda muy poco en preparar esta deliciosa bebida, lo mejor es dejar en remojo las chufas el día de antes, como mínimo con una noche de antelación.


Cómo hacer horchata de chufa casera

Ingredientes

250 g de chufas

1 L de agua fría

Endulzante al gusto. Te recomendamos 100 g de nuestra Panela bio

Hielo, canela o piel de limón al gusto.

Instrucciones

  1. Lavar las chufas y ponerlas en remojo en un recipiente grande completamente cubiertas de agua.
  2. Dejar reposar en la nevera entre 8 y 24 horas, cambiando el agua un par de veces durante el proceso.
  3. Colar las chufas, descartar el agua de remojo y aclararlas bien bajo el agua del grifo.
  4. Añadir uno o dos vasos de agua fría y triturar las chufas con una batidora potente o procesador de alimentos, hasta que obtengamos un líquido blanco con trozos muy pequeños y uniformes.
  5. Exprimir sobre un cuenco grande la chufa triturada con ayuda de un colador fino, paño o una bolsa para leches vegetales, para separar todo lo posible la pulpa del líquido.
  6. Desechar la pulpa y añadir el resto de agua fría al líquido resultante. Incorporar la panela, azúcar o endulzante al gusto. Si es necesario volver a batir para que se mezcle completamente.
  7. Servir muy fría, con hielo, canela o piel de limón al gusto.
  8. Lo mejor es disfrutar la horchata recién hecha, pero puede guardarse en la nevera y consumirse preferiblemente en las 24 horas siguientes.

PEDIR CHUFAS ONLINE AQUÍ